La comunidad de Junín vivió una nueva jornada de profunda fe y esperanza con las tradicionales celebraciones en honor a San Cayetano, Patrono del Pan y del Trabajo, en el Santuario de Orfila.Bajo el lema “Compartir el pan, celebrar la vida y pedir trabajo”, miles de peregrinos llegaron desde distintos puntos de Mendoza para agradecer, renovar sus esperanzas y elevar una oración por el trabajo, las familias, los jubilados y quienes atraviesan momentos difíciles.Participaron de la celebración Mario Abed, intendente de Junín; David Sáez y Natalia Rabite, senadores provinciales; Ricardo Morcos, presidente del HCD; concejales, Luis Maíz, secretario de Servicios Públicos; Mario Moron, secretario de Obras Públicas; Hugo Leucrini, secretario de Gobierno; funcionarios y Mara Lizana Muñoz, reina departamental de la Vendimia, acompañando a la comunidad en una de las manifestaciones de fe más convocantes de la provincia.Durante toda la jornada se desarrollaron misas, momentos de oración y la tradicional procesión, con la participación del Arzobispo Marcelo Colombo y el párroco local, Matías Brain, en un clima de recogimiento y fraternidad, con el acompañamiento de un importante operativo de seguridad y prevención para brindar asistencia a los peregrinos. Una vez más, Orfila abrió sus puertas para recibir a miles de personas que encontraron en San Cayetano un espacio de encuentro, solidaridad y esperanza.








